miércoles, 2 de enero de 2013

Trágico

Clásico, como los automóviles de un verde azulado manejados por bombones de labios rojos. Típico, como el comienzo de los romances. Aterrador, como quedarte mirando al vacío desde el borde de un precipicio. Familiar, como los besos en familia y entre lágrimas el día de año nuevo. Decepcionante, como las promesas incumplidas a final de año, todos los años. Adictivo, como ir acabando las drogas blandas desnudos y entre sábanas. Desconocido, como la puta carne viscosa del Kebab. No sé quién eres y no creo que sepas quién soy. Pero sé que andas pendiente de mi, lo noto por la repulsión que hace mi estómago retorcerse. Y te rogaría que desaparecieses, como le ruega un hombre moribundo a la silueta borrosa de la muerte.

martes, 11 de septiembre de 2012

Ni sí ni no. Nada.

De esas noches que nos hacíamos el amor, incluso después de destrozarnos cualquier amor que nos tuviésemos. Que nos agarrábamos a los resquicios de un cariño infinito y olvidábamos las cuchilladas más recientes. De esas noches en que la luz era tenue, dando fuerza a las sombras y a los límites de nuestros cuerpos desnudos, frágiles y doloridos. Con música y un olor a desesperación por que no acabasen esos instantes. Por registrar las caricias más sinceras y más fieles, después de sacar a la luz cientos de sucias mentiras. Las mejores noches, después de matarnos en un salón demasiado vacío y frío, agonizar bajo las sábanas y con tus manos. Después de asesinarme lo más dolorosamente, curarme con el cariño y la necesidad más real y humana.

domingo, 25 de marzo de 2012

Es odio y más odio y más odio y más odio. Y un nunca jamás. Que no vuelva. Que desparezca. Joder

sábado, 24 de marzo de 2012

We were born to die

Recuerdo que la primera vez fue un shock. Esta vez ha sido sencillamente un desvanecimiento, una evaporación, como si de repente dejases de existir. Notas el corazón bombeando en ambas sienes, y la garganta de tanto retorcerse, ha hecho nudo. Y quieres cerrar los ojos pero es casi imposible porque hay un punto fijo y absurdo que te hipnotiza mientras que las gotas saladas practican caída libre sobre tus rosados e infantiles pómulos. Dentro de tu estómago, ya no son mariposas, si no que vuelven a ser gusanos buscando un cobijo sin descanso. El calor y el frío se vuelven uno e inconscientes temblores sacuden tu cuerpo. Sencillamente porque ya no hay sustento, ni pilar, ni razón. Simplemente porque todo en lo que creías, tu Dios, las estrellas fugaces, el amor verdadero, las ilusiones, las almas gemelas, el destino,  las sonrisas, TODO, se ha reducido a una montaña de mierda con la que hacer una hoguera en la que quemarte con tus propios sentimientos. ESA es la única puta solución. No existe ninguna Autumn que sustituya a ninguna Summer. Es siempre la misma basura girando en un círculo vicioso. Así que a la hoguera con todo. Cuanto más te duele algo, más se aprende ¿Verdad? Pues que esta vez duela más.

lunes, 5 de marzo de 2012

¨

Continúan los silencios que se desgañitan gritando:  "¡¡Despierta, idiota!! ¿No ves que sigues solo?"
Dos almas tan parecidas como dos gotas. Sin embargo, la de él era una gota de agua pura y cristalina. La de ella sangre negra, como la de un demonio mayor. Por ello cada vez que se tocaban, se mezclaban, se ensuciaba la pulcritud de la gota de ángel. Y la oscuridad, la perversión y la miseria se juntaban en un mismo lugar. Ni uno volvió a ser luz ni el otro oscuridad. En la penumbra, para siempre, dos almas cosidas por un encuentro fortuito.