jueves, 16 de septiembre de 2010

IM THE CREATOR

Si tuviera que darle forma seguramente crearía algo semejante a él. Quizá le pondría añadidos de algún otro, pero él lleva gran parte de los ingredientes. Tiene la parte etérea de mi mitad monstruo mitad ángel. De mi creación. Me gustaría que fuera más valiente. Me gustaría que me enseñase a flotar sin despegarnos del suelo. Que se tumbase, me tumbase y nos quedásemos un tiempo muerto sin dejar de mirarnos, sin tocar, sin hablar. Quiero que mi monstruo dibuje montones y montones de sonrisas, que sea feliz y que sepa llorar sin vergüenza a dejar caer las lagrimas en mi blusa. Mi monstruo no tiene que ser guapo, ni alto, ni fuerte, me basta con que sepa el punto exacto de atención que necesito. Y mi ángel tiene que saber sacar pecho ante las tormentas y aunque le tiemblan las rodillas, no dejar que los problemas acaben con él. Quiero que mi monstruo sepa regalar caricias y escupir lo que sienta en cualquier momento. Y que mi ángel pueda volverse desenfrenado, violento e irresistible.
Al final, si aprendiese a dejarse llevar por fuerzas cósmicas, y me enseñase a soñar, entonces creo que ni la penicilina hasta hoy, ha sido mejor invento que él.







"Tell me what you know about dreaming."

martes, 7 de septiembre de 2010

Confesiones de una mente confusa.

No lo vi venir, no lo esperaba. No sabría explicar lo que fue y lo que para mí, eres ahora. No se si te podría mirar a los ojos, ni si me temblaría la voz al hablar. Tampoco sé si es mi culpa, si empecé yo. Tampoco te diría que te echo de menos, aunque lo hiciese. No te puedo decir que no te guardo rencor, tampoco lo admitiría. No te contaré lo que pasé. Sabrás, aunque no me guste, que casi cada partícula de este universo me recuerda a tí. No me imaginas, sonriendo irónicamente por cada promesa tuya que recuerdo, pero lo hago. Tú, cambiaste el guión y las rompiste todas. Quizá te reirías si te cuento los vasos de ron que te dediqué a partir de entonces, y los vicios que poco a poco adquirí. Seguro que no me reconocerías meses después, pues para mí y en mí mucho ha cambiado. Lo siento por tí si te molestó que empezaran a sanar las heridas antes de lo previsto, yo tampoco lo esperaba. Pero felicidades, sólo tú sabes abrirlas tan sutilmente. Y estoy preocupada. Porque te borraría de mis recuerdos, porque no te quiero ahí, porque te diría al oído lentamente que desaparecieses de mi vida, pero no encuentro el modo de hacerlo. Y al final, me da pena. Me da pena porque no siempre se encuentra una mentira tan perfecta como tu lo eras. Y no todos los días decides vivir de/por ella sabiendo que tarde o temprano la verdad sale a flote.




"A ti que te supo tan mal que yo me encariñara con esa facilidad..."