lunes, 17 de enero de 2011

Oooooh...





Cierra los ojos. Túmbate y cierra los ojos. Voy a recorrer con las yemas de mis dedos, cada rincón de tu cuerpo. Voy a erizar tu piel y provocar escalofríos. Sólo voy a regalarte caricias. Quiero que te inunden cosquilleos y que notes como la música sube y baja. Busco que necesites abrazarme fuerte y que sientas que lo que siento, es más real incluso que esta misma habitación.






sábado, 15 de enero de 2011

Sorrows



And now, be angry with your boy, because he doesn't spend enough time with you.
I bet you couldn't.

martes, 4 de enero de 2011

Re-locos, Re-cuerdos




Lo que yo necesitaba en ese preciso instante no se puede tocar. No me lo podían envolver para regalo y ponerle un lazo enorme. Aquello que quería no era material, ni era fácil de encontrar. Creo que ni siquiera deseándolo mucho habría aparecido.
Lo creía casi imposible o imposible del todo. Y me he pasado tanto tiempo buscándolo que desistí. Miré en cada ciudad, en las capitales más bellas del país. Bajo puentes, en playas, montañas, bares.
He sostenido miles de miradas, pero ninguna nunca me dice nada. He conocido a muchas personas, y pocas toman relevancia en mi vida.
Lo he pasado mal. He creído en mil historias. Me han herido, he llorado y he sanado. He recordado y también he olvidado. He jugado con el destino, junto al destino y contra él. Después borré su existencia. He sido fría y he sido caliente. Me he dejado llevar, y por llevarme de más, tuve que volver. He jugado y han ganado. He jugado y he perdido.
Tuve que olvidar el olor de días primaverales. Dejé de escuchar miles de canciones. Odié programas, situaciones, frases, hasta números.
Y en cambio, la esperanza seguía ahí.
En el momento más turbio de mi vida. En el momento en que no me esperaba nada. En el momento en que necesitaba todo. Lo tenía justo delante. Lo había esperado tanto tiempo que ahora me asusta lo que pueda pasar...
Lo llevaba escrito en las pupilas. Lo sabía. Sabía que lo había encontrado.
Encontré la sensación que me daría empujones cuando me encontrase perdida. Aquello que me diría que puedo volar si me lo propongo. Que soy fuerte, que valgo, que me quiera a mi misma.
Encontré también las ganas de levantarme por la mañana feliz. De acostarme con una sonrisa.
Descubrí que soy capaz de leer la mente, de que se me podía erizar la piel sólo con un roce.
También me dio por pensar que hay expresiones hechas para ser dichas cuando las sientes. Y que no importa lo tarde o temprano que sea. Y son expresiones tan necesarias que si no las dices, se te escapan. Sí, he aprendido a escupir mi más sincero yo.
Y se mezclo todo. Un jueves tras otro. Una mirada. Una sonrisa. El primer beso. Sentirlo desde la primera noche. Poder mirarlo horas y horas y horas y no cansarme.
Más allá de la perfección de su boca y la dulzura de su voz.
Era el ingrediente perfecto para borrar los problemas más feos y dibujar sonrisas más bonitas.
No tenía que irme lejos, ni buscarlo en lugares complejos. Iba a llegar en el momento justo.
Y no sé como ha pasado, pero antes de encontrarlo ya lo echaba de menos.











lunes, 3 de enero de 2011

Papelón.

Me invente mil maneras de perder la cabeza, es más sencillo así.