sábado, 10 de diciembre de 2011

Fría como el mármol



Quieres saberlo...¿Te interesa saber por qué te dejé sola o por qué no seguí tu farsa? Te dejé por que eramos o tú o yo, no existía término medio, igualdad o amistad terciada. Avancé más allá de tus pasos por que un día me desperté y sólo era un peón más en tu tablero. Aquel que reservabas por si se comían al Rey, aquel otro que se pondría delante de ti ante cualquier adversidad. Una pieza en un juego que sólo entendías tú. Perdido entre casillas blancas o negras, como tus días. A veces blancos, a veces negros. Un trozo de mármol destinado a acatar órdenes, a vivir con temor de que mis movimientos no te agradasen. 
Y un bonito día, reina, tu peón, rozó el límite y alcanzó el final del tablero. Y ya sabes como funciona... Reina muerta, reina nueva. Pero no, aquel peón no quería ser reina, ser más que tú o reinar sobre ti, lo único que quería este peón era poner fin a tu estúpido e insufrible juego.

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